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Agua seca.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Tranquilidad, quietud, silencio;
Entre el musgo navega el dolor,
Quieres ir hacia la superficie,
Una fuerza te atrapa, te hunde,
Intentas chapotear,
Elevas los brazos,
Rozas el aire,
Oyes la vida y te vuelves a hundir.

El agua está seca,
El aire escapa de tus pulmones,
Poco a poco el horror te atenaza,
Gritas, pero el agua amortigua tu voz,
Mueres. Poco a poco,
Lloras, lágrimas secas;
Como el agua que te envuelve,
Mueres.

Versos borrachos (2)

lunes, 1 de agosto de 2011

Me sumerjo entre el miedo de un pasado oscuro,
trago pena, dolor, silencio;
y miro al cielo, esperando un beso que no llega,
y miro al suelo, y veo caer una pequeña lluvia de lágrimas,
son las lágrimas de la desazón que habita en mí,
son las lágrimas del recaer, del volver a errar,
del odio hacia uno mismo;
y me tiembla la mano.

Tú no estás, y yo sólo quiero irme,
tu te fuiste, y yo no estoy,
y fueron oscuros los segundos,
minutos,
horas,
días,
meses,
años;
y conseguí ver luz, abandonar esa botella,
esa que ahora sostengo entre las manos,
con la mirada baja y el corazón en un puño,
con los ojos cerrados y el reloj parado,
porque ahora ya no avanza,
porque ahora, la manecilla,
solo gira en el sentido contrario.

Porque vuelven los versos borrachos,
los besos frustrados,
las caricias que no vuelven,
el tiempo malgastado,
las flores que no huelen,
los pasos cansados,
las sonrisas que duelen,
el lamento cortado;
el amor que desapareció.

Y lloro,
y sufro,
y bebo;
y mi garganta no traga alcohol,
solo dolor,
ese silencio hundido,
ese miedo antes perdido,
esa oscuridad antes hecha luz;
y todo,
porque me faltas tú.

David Bayona.

Vendaval de agua

miércoles, 20 de julio de 2011

Te expandes, en el tiempo y el espacio,
como aire, como agua,
vuelas entre silencios, murmuros,
te encargas de llenar cada espacio,
das plenitud al conjunto, a mi corazón,
con tus caricias, tus besos,
tu cuerpo y mi cuerpo vuelan juntos,
y siento, y sientes que esto es más,
que esto es un vendaval de agua,
que se mueve llenándolo todo,
sin dejar ni un sólo rincón.

Tu sonrisa, mi mirada,
tus latidos, mi felicidad,
y tu vida, hoy mi vida;
porque el tiempo se detuvo,
las nubes dejaron de volar,
el viento bailaba entre los fresnos,
y el silencio cantaba canciones de amor;
y todo ello en el mismo momento en que apareciste,
en ese mismo momento en el que tu mano se topó con la mía;
en ese mismo momento en el que tus sueños empezaron a parecerse a mis sueños,
y ahora escribo porque recuerdo ese momento, como tantos otros contigo; perfectos.

Y cada rima que escriba,
cada verso que componga en vida,
llevará oculto tu nombre,
contendrá un vendaval de agua;
de esos que lo llenan todo,
de esos que se expanden,
de esos que se parecen a ti,
de esos que me recuerdan a un beso,
tierno, dulce, secreto,
porque somos uno,
porque ya no hay duda;
y porque jamás dos personas,
juntando la mirada,
habían volado tan alto.

Déjame guardarte, déjame deleitarme con nuestra complicidad,
déjame insito un beso en el corazón,
y nunca te vayas,
y nunca me iré;
y volaremos, y el vendaval de agua siempre vivirá en mi,
siempre vivirás en mi.



David Bayona.

Tesoro perdido

miércoles, 4 de mayo de 2011

Cada mañana yo solía sonreír pensando en ti,
cada segundo yo solía respirar,
porque tú me dabas aire,
cada tarde yo solía saltar de felicidad al verte,
pero cada madrugada no tenía que soñar,
porque te tenía, porque tenía mi tesoro,
mis sueños eran realidad.

Ahora cada mañana ya no sonrío pensando en ti,
me invade la tristeza,
cada segundo ya no suelo respirar,
no me das tú aire,
cada tarde yo ya no salto de felicidad,
porque ya no te veo,
pero tampoco sueño cada madrugada,
porque no duermo, no vivo,
me aferro a recuerdos para no morir.

Y es que cuando eres tú mismo el que entierra tu tesoro,
la vida pierde aún más el sentido,
tus días se desmoronan,
tus ojos sólo lloran,
y tu cabeza sólo grita un nombre,
un lugar,
una fecha,
un adiós.

Versos de borracho e historia alcohólica

sábado, 22 de enero de 2011

Un trago, dos,
mis ojos pierden el punto de apoyo,
mi cabeza empieza a dar vueltas,
y tú no estás para sujetarla,
sólo yo y mi vaso,
en esta fría habitación,
con este frío cuerpo añorando tus labios,
y hace frío.

En mi copa he vaciado sentimientos,
me los beberé para emborracharme con ellos,
me los beberé para sacarlos de mi corazón,
diluirlos en alcohol y hielo,
mezclarlos con lágrimas tristes,
y beber, como si ya no estuvieras,
ya no estás.

Te creo ver entre mis recuerdos,
parece que aún estás por allí;
bebo;
parece que ahora te vas escapando,
te vas haciendo cada vez más translúcida,
como el cristal de mi vaso;
bebo;
respiro;
lloro;
y ya desapareciste de mi mente,
jamás volveré a pensar en tí.

Expiro como últimas palabras estos versos de borracho,
esta historia alcohólica que yacerá en el fondo de algún alma,
rezo, tiemblo;

Miro el bote de calmantes sobre la mesa,
antes de caer observo la botella vacía,
cierro los ojos,
y hoy, más que nunca, eres translúcida,
como un ángel, ya te no recuerdo,
ya no vivo más.

D.B.

Doce versos peregrinos

miércoles, 19 de enero de 2011

Camino entre silencios rotos,
soñando con un futuro ambicioso,
tocando el cielo para luego sonreír,
mirando el sol y saludándolo alegremente.

Camino entre tristezas rotas,
soñando con el firmamento límpido,
tocando estrellas fugaces para luego volar,
mirando cometas y montando en ellos para llegar lejos.

Camino entre imposibles rotos,
soñando con un mañana imparable,
tocando días y segundos que me lleven a ganar,
mirando esta batalla que hoy más que nunca hay que librar.

Pasos

sábado, 16 de enero de 2010

Cada recobeco de tu cuerpo inspira un verso baldío sin camino, cada curva de tu laberinto sumerge pensamientos en espiral, cada comisura de tus labios excita cada poro de mi piel, y cada paso que doy, cada paso que me aleja más de ti, me hace sentir huérfano de mis sentimientos, carente de todo, poseedor infinito de la nada vagando entre libros rotos, caricias muertas en las cunetas, palabras arrancadas al corazón que ya no vienen más entre mis ropas viejas.

D.B.

Llueve.

sábado, 9 de enero de 2010

LLueve,
me mojo,
olvidé el paraguas,
hace frío,
el viento es gélido,
tengo las manos congeladas,
pienso en ti,
y siento calor.

Llego a casa,
fuera ropa mojada,
me acomodo,
me tumbo en el sofá,
tengo frío,
la venta abierta,
la habitación mojada
y una nota en el suelo,
mojada.

La tinta corrida,
el papel blando,
mas lo entiendo,
sólo pusiste:
"te quiero",
y siento calor de nuevo,
como cada día
que paso a tu lado,
como cada día,
que llueve
en nuestra ventana.

D.B.C.

DesCUBRIR.

domingo, 3 de enero de 2010

Ropas rotas entre amor y pasión,
corazones que se entrelazan entre sombras de miedo y sinsentido,
fuego lento que empapa cada gota de mi espíritu descosido,
agua que brolla sin mesura de mis tristes pupilas rotas,
edor fulgurante que escapa a cualquier olfato mundano,
tierras pantanosas que atraen a tristes soñadores esporádicos,
y sexo, de ese que une cuerpos, de ese que los separa.

Tus manos, siento tu calor,
tu tacto sobre mi piel abrasa cada recodo de mi ser,
tus dedos exploran infinitos deseos amarrados contra el viento,
y mi ley, hoy hecha tu ley, destroza a su paso íntimos secretos de alcoba.

Sed de sombras que satisfagan mis más profundas ansias de amar,
locura de amar sin ser amado, de soñar sin ser soñado,
fantasmas que huyen de cadenas atronadoras,
ojos que cierran sus ventanas al pánico de la noche,
eso soy yo,
en eso se alimenta mi alma,
de eso vive mi cuerpo,
contra eso lucha mi ser
y para eso,
vivo.


D.B.

Intimismo.

domingo, 27 de diciembre de 2009

"Quiero dejar de querer porque querer no es sino no tener"

Pasados.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Aprendí allí que la oscuridad tan solo es otro color
Que los días pasan sin ninguna razón
Que la sonrisa de los labios se me borró
En el momento, que sin quererlo, te dijé adiós.

Pasaron los años, pero no borraron los recuerdos
Sigues en mi mente, y no tengo argumentos,
Las horas se agotan de sueños,
Mis ojos lloran tristes momentos,
De un ayer, que hoy más que nunca, se cae del tiempo.

D.B.

Experimentos.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Est-ce que tu te souviens?

La lumière a perdu le feu

le ciel rouge a perdu le bleu

mon coer brûlé a perdu son esprit

mais la lune est le seul chose que je n'est pas encore perdu.


Tes yeux, ta bouche, ton sourire

font la vie sans rien interdit

car tu est la seule chose que je mis dans ma tête

toujours, sans exception


Toi mes étoiles,

moi tes cometes

que casseront la tranquilité du ciel

que feront de cet lieu ma chambre infini

où la vie passe avec rapidité mais lentament


Et comme Apollinaire dans son "Pont Mirabeu"

je te demanderai: est-ce que tu te souviens?

Et tu me répondras que tu ne te rapelle pas de rien

a moins que tu m'aimes encore comme le premier jour.

D.B.

Falling

Killing my soul
going straight through the stars,
catching the truth,
breathing until the last moment,
jumping across the empty sky;
and now falling faster than nobody.

Only the light in your closed eyes,
only the hope in your loser heart,
the sadness in every highway to home;
and a strange feeling of loneliness that fill my head
with every recollection I have forgotten.

Frozen, like a cold dream,
stopped, like an immutable body,
destroyed, like a broken glass
and lost, like a captain without ship,
like a person who can't love,
like a dreamer, who can't dream no more.

D.B.

Antología de una triste navidad (VI)

jueves, 3 de diciembre de 2009

Hoy no he podido dormir,
la imaginación ha muerto en mi interior,
las fuerzas me han abandonado,
y no hallo luz en la oscuridad de tu recuerdo.

Desde aquel fatídico 28 de noviembre de 2009 que vine en tu busca,
no encuentro reposo entre la inquietud,
desde aquel día en que dejé la ciudad de mi madurez,
los años pasados quedan vacíos,
y no les encuentro el sentido.

No dejo de lamentarme de mi desdicha,
de que haya llegado un año tarde a tu vida,
de que hayas perecido al tiempo antes de nuestro reencuentro;
de que ya no estés aquí;
de que hayas muerto,
junto con mi esperanza,
de volver a regalarte un te quiero;
y me faltas.



D.B.

Antología de una triste navidad (V)

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Permíteme hoy no escribir nada acerca de tus besos;
no nombrar tus rosadas mejillas por el frío;
no hablar de tus ojos azules como el cielo;
no respirar de tus recuerdos congelados como el río;
tan sólo quiero deleitarme contemplando,
a través de esta distorsionada ventana,
las hayas susurrando extrañas letanías
que tan sólo llevan un mensaje:
te quiero.

Antología de una triste navidad (IV)

martes, 1 de diciembre de 2009

Dime algo que me conmueva,
como lo hacían entonces tus palabras;
dame un mundo donde vivir,
como solías hacerlo aquellos días,
y bésame con aquel sentimiento
que me regalabas a cada momento
de nuestra vida juntos.

D.B.

Antología de una triste navidad (III)

lunes, 30 de noviembre de 2009

30 de noviembre de 2009

Cálido y suave,
oculto y misterioso,
ligero y lento;
así era tu beso.

Aún lo recuerdo,
dentro de aquella cueva,
aquella que tantas veces he visitado,
aquella que será nuestro hogar eterno
y servirá de cobijo a nuestros corazones.

Te busqué dentro de ella,
recordé el momento de la magia,
deseé tenerte frente a mí
para poder decirte que te amo;
que jamás te irás de mi mente
y que el al menos nuestras iniciales
siguen unidas e inscritas
en la pared de aquella cueva;
y siento el beso.


D.B.

Antología de una triste navidad (II)

domingo, 29 de noviembre de 2009

29 de noviembre de 2009

Y corrimos juntos por el bosque,
las coníferas serán nuestras confidentes
y la nieve nuestra cama,
desde donde miraremos la límpida noche
cargada de estrellas;
y cargada de sueños.

Jugamos entre los pinos,
divisamos las cimas nevadas
y paso a paso hicimos del invierno
nuestra estación marcada a fuego;
marcada para siempre en mi memoria.

Sé que ya no eres esa inocente niña,
ni tan sólo sé si tu recordarás nuestros felices momentos,
pero hoy nieva;
y nieva también en mi corazón;
y nieva también sobre los recuerdos de un ayer,
que para mí es mas hoy que nunca,
pues el frío sin ti, es mas frío,
los pinos sin ti, no son los mismos
y mis lágrimas heladas apagarán el fiuego
que un día estuvo encendido en nuestro corazón.



D.B.

Antología de una triste navidad (I)

sábado, 28 de noviembre de 2009

28 de noviembre de 2009

El cielo cubre los tejados,
la nieve inunda corazones;
y siento el frío.

El fuego calienta las casas,
la escarcha nace en las riveras;
y siento el frío.

Nada parece ser diferente de otro año,
sigo camino a casa,
a kilómetros de tus besos,
a leguas de tus labios,
hundido entre sombras;
y siento el miedo.

Los árboles se cubren de magia,
las calles respiran navidad
y aquí en mi corazón
no se respira más que soledad;
árboles vacíos.

D.B.

Crimen.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Dejé la luna sobre el cielo,
el agua sobre el mar,
ábrí los brazos,
tomé aire,
y salté.

Grité,
perdí voz,
lancé recuerdos,
expropié corazones,
y quise haber podido cambiar.

Pero las formas no fueron correctas,
los nervios no tuvieron control,
disparé mi ira retenida,
estalló en tu corazón,
y ahora en el mío.

Ya no siento nada,
erré en mis actos impulsivos,
nadé entre océanos de miedo y odio
y miré por última vez la luna redonda y pura,
antes de caer hacía el infinito que será nuestro hogar por siempre.

D.B.

AZAR

domingo, 6 de septiembre de 2009

La casilla de salida se desdibujó
los dados del tablero borrarón sus hendiduras
las fichas perdieron su color y palidecieron
la partida acaba aquí, aunque nunca empezó para tí

Junto al jardín desapareciste
te busqué siguiendo las palabras de las cuales te desprendiste
un te quiero, un no puedo y un adiós;
no volviste

Allí acabó el recorrido de la ficha pálida
movida por los dados sin hendiduras
sobre el tablero que desdibujo su casilla de salida
para que no acabara aquella partida que tan siquiera empezó.

D.B.