La capital del mundo

martes, 28 de octubre de 2008

Décadas de sistemas económicos diferentes nos han llevados tantas crisis que ya no disponemos de los dedos de las manos para contarlas. Y parece que el ser humano nunca aprende de su error, siempre quiere más y más hasta que... se ha roto el saco en el que acumulaba todo su dinero: Wall Street.
Parece ser que los economistas que defendian el claro modelo de no intervencionismo del estado (neoliberalismo) ahora se han quedado desnudos y tienen que recurrir a los gobiernos, pidiendo planes de rescate creados torpemente por el líder actual del mundo moderno (George Bush), y la aprobación de estos, ya que no hay otra vía de escape.
Los más preocupante de todo es quizás el hecho de que podemos establecer un equilibrio dentro de la propia crisis, alimentando un circulo vicioso cada vez mas dificil de romper. Me explico: si las empresas sufren crisis, estas empezaran con sus recortes de plantilla que generarán desocupación. Al provocar desocupación, hacen a su vez que la población tenga un menor poder adquisitivo, y por tanto descienda el consumo de productos y servicios procedentes de la iniciativa privada. Todo esto hace que las fábricas decrezcan su producción, y por tanto, generen más desempleo.
Esto no tendria que servir para crear un alarmismo exacerbado, sino para que el hombre tomara esta crisis como aviso provindencial de sus nefastas acciones que nos han abocado a todos a una situación de incertidumbre irrevocable.

1 comentarios:

Hav dijo...

David!
Tienes blog jaja
Espero que no te canses de el y que escribas cosas guays :)

Un beso!