Dejarse caer.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Para estrenar el nuevo diseño del blog, qué mejor que un poema de esos que salen desde dentro...

Dejarse caer
Estrellas, planetas, comentas,
todo pasa por tus ojos mientras caes,
rápido y luego lento,
y el mundo mientras sigue quieto, solo.

Y tú eres mi mundo, mi único lugar,
pero empecé a caer de tu cielo,
caer hacia arriba, hacia el infinito,
alejándome, saliendo de tu órbita,
perdiéndote;
y perdiéndome.

Quiero volver a pisar tierra,
el frío del universo cala mis huesos,
la caída empieza a tocar su fin;
hacia el el fin del infinito,
para volver a empezar;
y volver a caer.

D.B.


Rabia.

        Dicen que la rabia mueve montañas, que es uno de los sentimientos que empuja a tomar las grandes decisiones. Que puedes enfadarte contigo mismo por determinados hechos, por determinados comportamientos, y esa rabia puede hacerte crecer como persona, madurar, que todo cambie en ti. Y es cierto. Tras muchos cambios, quizás en menos de un año llegue el más grande de ellos, ese cambio en el que dejaré todo lo vivido hasta ahora atrás, ese cambió en el que me alejaré de todo lo que más quiero. Y empezar así una vida nueva en una nueva ciudad... Quizás en la capital, debo fraguar ideas, pensar mucho las cosas y luchar por lo que de verdad quiero, ir a por ello, darlo todo de mí como siempre lo he hecho en todo lo que me he propuesto académicamente hablando...

Dicen que la rabia mueve montañas, y así es.

Como Pessoa.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Y miro por la venta como Pessoa,
viendo tu figura lejana, transparente,
como una ensoñación,
y sé que rozo la locura cuando veo la lluvia fuera;
traspasarte, no mojarte;
y las gotas de lluvia se reflejan en mis ojos,
y de ellos caen frías lágrimas ,
y rozo la locura, la toco:
y me la quedo para mí esta negra noche.

D.B.

Autopsicografía.

El poeta es un fingidor.
Finge tan completamente
Que hasta finge que es dolor
El dolor que de veras siente.

Y quienes leen lo que escribe,
Sienten, en el dolor leído,
No los dos que el poeta vive
Sino aquél que no han tenido.

Y así va por su camino,
Distrayendo a la razón,
Ese tren sin real destino
Que se llama corazón.

Pessoa

Vamos destino al paraíso.

martes, 6 de noviembre de 2012

En este carrusel frenético 
alma que se vuelve no se va 
lo se por cierto amigo 
también yo me he venido 
para alcanzarte tuve mucho que correr,

Y si me giro y miro en torno a mí 
veré que el mundo sigue tan feliz 
y tu no estas aquí 

y tu no estas aquí 

y dime por qué en este carrusel 
un sitio no se ve 
en donde nos podamos todos quitar 
todo lo que ya se ha dicho y 
todo lo que se dirá
 
y ahora sabes que 
yo que se 
se que tomo el tren que se va a paraíso ciudad 
les digo adiós a todos subo al tren 
cuando sale ya no pienso que 
un viaje en un sentido 
tiene sentido sin un retorno 
sin estaciones ni confines 
solo horizontes pero no muy lejanos 
yo me sentare en mi sitio 
y tu mirándome a mi lado me dirás 
vamos destino al paraíso...

Vacío absoluto.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Jamás hasta hoy me había sentido tan solo. La sensación de sentirte aislado, lejos de todo lo que quieres, sin tener acceso a ello... Quizás necesite este periodo de reflexión, quizás sea bueno en este momento, sea lo que busco...

Sólo quiero quererte

Cada sueño difuminado en el espacio,
asciende, vuela, lo respiro;
roto en medio del silencio,
lejano como el horizonte tardío,
o como el nombre que guardo entre mis manos.

Abrazo cada palabra al irse
uno cada te quiero con un sentimiento triste,
nada puede hacerte estar aquí ahora,
que cojas mi mano y volemos,
un minuto, horas, vidas;
el infinito, regalártelo.

Hoy sólo quiero quererte,
aunque este sentimiento no encuentre lugar
y mi sangre deje de correr,
a la deriva, entre sollozos.

Un te quiero, un lo siento,
nada más entre el silencio.

Huir sin ti es caer por el precipicio,
Umbral triste entre la niebla,
Rozar el cielo sin ti es bajar al infierno,
A cada paso, a cada silencio,
Cofre enterrado que esconde mensajes,
Ánfora repleta de palabras, nombres;
Nada, silencio.

D.B.