Mi vida dos elecciones generales y un día después...
lunes, 21 de noviembre de 2011
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La tormenta perfecta
jueves, 10 de noviembre de 2011
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Versos borrachos (2)
lunes, 1 de agosto de 2011
Me sumerjo entre el miedo de un pasado oscuro,
trago pena, dolor, silencio;
y miro al cielo, esperando un beso que no llega,
y miro al suelo, y veo caer una pequeña lluvia de lágrimas,
son las lágrimas de la desazón que habita en mí,
son las lágrimas del recaer, del volver a errar,
del odio hacia uno mismo;
y me tiembla la mano.
Tú no estás, y yo sólo quiero irme,
tu te fuiste, y yo no estoy,
y fueron oscuros los segundos,
minutos,
horas,
días,
meses,
años;
y conseguí ver luz, abandonar esa botella,
esa que ahora sostengo entre las manos,
con la mirada baja y el corazón en un puño,
con los ojos cerrados y el reloj parado,
porque ahora ya no avanza,
porque ahora, la manecilla,
solo gira en el sentido contrario.
Porque vuelven los versos borrachos,
los besos frustrados,
las caricias que no vuelven,
el tiempo malgastado,
las flores que no huelen,
los pasos cansados,
las sonrisas que duelen,
el lamento cortado;
el amor que desapareció.
Y lloro,
y sufro,
y bebo;
y mi garganta no traga alcohol,
solo dolor,
ese silencio hundido,
ese miedo antes perdido,
esa oscuridad antes hecha luz;
y todo,
porque me faltas tú.
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Etiquetas: poesía
Vendaval de agua
miércoles, 20 de julio de 2011
Te expandes, en el tiempo y el espacio,
como aire, como agua,
vuelas entre silencios, murmuros,
te encargas de llenar cada espacio,
das plenitud al conjunto, a mi corazón,
con tus caricias, tus besos,
tu cuerpo y mi cuerpo vuelan juntos,
y siento, y sientes que esto es más,
que esto es un vendaval de agua,
que se mueve llenándolo todo,
sin dejar ni un sólo rincón.
Tu sonrisa, mi mirada,
tus latidos, mi felicidad,
y tu vida, hoy mi vida;
porque el tiempo se detuvo,
las nubes dejaron de volar,
el viento bailaba entre los fresnos,
y el silencio cantaba canciones de amor;
y todo ello en el mismo momento en que apareciste,
en ese mismo momento en el que tu mano se topó con la mía;
en ese mismo momento en el que tus sueños empezaron a parecerse a mis sueños,
y ahora escribo porque recuerdo ese momento, como tantos otros contigo; perfectos.
Y cada rima que escriba,
cada verso que componga en vida,
llevará oculto tu nombre,
contendrá un vendaval de agua;
de esos que lo llenan todo,
de esos que se expanden,
de esos que se parecen a ti,
de esos que me recuerdan a un beso,
tierno, dulce, secreto,
porque somos uno,
porque ya no hay duda;
y porque jamás dos personas,
juntando la mirada,
habían volado tan alto.
Déjame guardarte, déjame deleitarme con nuestra complicidad,
déjame insito un beso en el corazón,
y nunca te vayas,
y nunca me iré;
y volaremos, y el vendaval de agua siempre vivirá en mi,
siempre vivirás en mi.
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Etiquetas: poesía
¡Al abordaje!
lunes, 18 de julio de 2011
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Etiquetas: economía
Tesoro perdido
miércoles, 4 de mayo de 2011
Cada mañana yo solía sonreír pensando en ti,
cada segundo yo solía respirar,
porque tú me dabas aire,
cada tarde yo solía saltar de felicidad al verte,
pero cada madrugada no tenía que soñar,
porque te tenía, porque tenía mi tesoro,
mis sueños eran realidad.
Ahora cada mañana ya no sonrío pensando en ti,
me invade la tristeza,
cada segundo ya no suelo respirar,
no me das tú aire,
cada tarde yo ya no salto de felicidad,
porque ya no te veo,
pero tampoco sueño cada madrugada,
porque no duermo, no vivo,
me aferro a recuerdos para no morir.
Y es que cuando eres tú mismo el que entierra tu tesoro,
la vida pierde aún más el sentido,
tus días se desmoronan,
tus ojos sólo lloran,
y tu cabeza sólo grita un nombre,
un lugar,
una fecha,
un adiós.
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Etiquetas: poesía
Tormenta, huracán y destrucción
martes, 3 de mayo de 2011
En un día has sentido más dolor del que tu cuerpo puede soportar, y estas en la cama esperando una súplica, algo que ya pediste anoche y algo que esperas cercano, un final al dolor, poner fin a todo este desafío interior que te mata.
Solo en un día, él se ha ido, y todo por tu culpa, y aunque llores sabes que es tu culpa, que te lo has ganado, que has decepcionado tremendamente y que jamás volverás a respirar del mismo modo sin él, porque él era tu aire.
Ahora ella también parece que se va, poco a poco, y con ella los recuerdos de tu infancia, cuando aun no eras un monstruo.
Si ellos se van, por qué yo no?
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David Bayona
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